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Antecedentes y descripción de la problemática:
En una zona geográfica en donde escasean las propuestas culturales y los espacios de formación artística, no así su demanda, nuestro proyecto pretende acercar a niños, preadolescentes y adolescentes al arte a través de las disciplinas circenses, en un doble trabajo de entrenamiento y apreciación, con el objetivo de estimular la creatividad, el desarrollo motriz, la sociabilización a partir del entrenamiento/ trabajo en equipo, entre otras cuestiones. El circo es eje catalizador de los aprendizajes porque las actividades que nos proporciona este medio despiertan la ilusión, favorecen el desarrollo de la imaginación, provocan situaciones divertidas, curiosas, grotescas. En tiempos donde el vértigo histórico demanda/forma seres orientados a la pasividad, el circo contribuye a despertar una sensibilidad “dormida”, ergo, una nueva cosmovisión
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Justificación del proyecto:
El circo es eje catalizador de los aprendizajes porque las actividades que nos
proporciona este medio despiertan la ilusión, favorecen el desarrollo de la imaginación, provocan situaciones divertidas, curiosas, grotescas. La disciplinas circenses, en su mayoría, trabaja con el desafío a los límites (físico-espaciales, corporales, motoras, etc.) En tiempos vertiginosos, donde se vive “al límite” en todo sentido, una disciplina como ésta que trabaja con y desde los límites, permite descubrir y utilizar las propias posibilidades motrices, sensitivas y expresivas, adecuar el propio comportamiento a las necesidades, demandas, requerimientos y explicaciones de otros integrantes del grupo , e influir en la conducta de los demás, evitando la adopción de actitudes de sumisión o de dominio y desarrollando actitudes y hábitos de ayuda, colaboración y cooperación. El camino comienza por trabajar las posturas del cuerpo y movimientos en el espacio y en el tiempo, utilizar y manipular objetos diversos de forma convencional y original.
Cada edad, cada etapa, tiene sus cambios. Sean cuales fueren, vivimos una época de vértigo y, paradójicamente, seres orientados a la pasividad (escuela, computadora, televisión) Así, los niños crecen y transitan la incapacidad de asumirse en la voz y en el cuerpo, a medida que estos van mutando. El circo, por todo lo planteado en el párrafo anterior, contribuye a despertar una sensibilidad “dormida”, ergo, una nueva cosmovisión.
Desde una actividad que tiene al factor lúdico como fundamento principal, se van fundando, para cada niño transeúnte, nuevas y propias realidades, subjetivas, que lo
incorporan en sus particularidades, a la vez que le dan pertenencia a un grupo, trasformando aquellas miradas pasivas, mecánicas y naturalizadas, en miradas creativas.
En una zona geográfica en donde escasean las propuestas culturales y los espacios de formación en este sentido, la idea es becar a los alumnos que quieren asistir y se encuentran imposibilitados por motivos económicos, organizando talleres trimestrales. En un trabajo articulado con los docentes y escuelas de la zona, quienes nos ayudarán en la convocatoria, ingresarán a las actividades y población ordinaria al Club Caza y Pesca 3 nuevos grupos por trimestre, que se iniciarán en las artes circenses de acuerdo a sus edades y, por lo tanto, posibilidades motrices, entre otras:
GRUPO de 4 a 5 años, con una clase semanal de una hora 15 minutos.
GRUPO de 6 a 9 años, con una clase semanal de una hora 15 minutos.
GRUPO 10 a 13 años, con una clase semanal de una hora 30 minutos.
GRUPO 14 a 17 años, con una clase semanal de dos horas.
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Objetivo general:
La zona en la que se encuentra nuestro espacio es una zona de clase media trabajadora, de muchas familias. Por más bajo, popular o conveniente que sean los aranceles de tales o cuales actividades, la mayoría de las veces no pueden acceder a ellos, por cantidad de hijos, o simplemente porque la totalidad del salario está avocada a las cuestiones básicas de subsistencia, teniendo en cuenta la realidad actual del país. Nosotros creemos que el arte no es un artículo de lujo, sino un derecho de todos.
Por eso, nuestro proyecto pretende acercar a niños, preadolescentes y adolescentes al arte a través de las disciplinas circenses, en un doble trabajo de entrenamiento y apreciación, con el objetivo de estimular la creatividad, el desarrollo motriz, la sociabilización a partir del entrenamiento/ trabajo en equipo, entre otras cuestiones.
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Objetivos específicos:
Que los niños se acerquen al arte y a la expresión, en particular el arte escénico y la expresión corporal, descubriendo lo particular de cada individuo a través del trabajo grupal.
Que cada niño participe activamente en clase en pos de una búsqueda de los deseos, limitaciones y potencialidades personales.
Aceptar y valorar las diferencias de los integrantes del grupo. A la vez que atender a las necesidades grupales.
Que los niños conozcan las técnicas circenses, que las dividimos en 3 ejes (malabares, acrobacia de piso y acrobacia aérea) por los que transitaran todas las clases.
Como ya lo hemos mencionado, los talleres serán trimestrales, para que todos tengan posibilidad de asistir, por lo tanto, los objetivos serán proyectados concretamente en tres meses, teniendo en cuenta las edades y sus características presentes en cada taller, a saber:
- Brindar un espacio de esparcimiento, relajación y juego. Que los alumnos se diviertan, rían, hagan lo que les gusta y les da placer. Que adquieran el placer por el movimiento y la valoración de la actividad física, como medio para descargar energías, canalizar emociones.
- Que los alumnos adquieran conocimientos acerca de su cuerpo: capacidades mecánicas de movimiento, a la vez que posibilidades creativas y expresivas. Que alcancen mayor dominio físico para poder manifestarse corporalmente.
- Que los alumnos adquieran hábitos sanos. Valoración de una buena entrada en calor al inicio y un adecuado enfriamiento al finalizar la jornada.
- Que desde pequeños aprendan buenos hábitos posturales para cuidar su cuerpo en actividades tan exigidas como lo es el circo.
- Adquisición de habilidades organizadas en tres ejes (malabares, acrobacia de piso y acrobacia aérea), de acuerdo a las posibilidades de cada grupo etáreo. Capacidades de coordinación, concentración, equilibrio.
- Que aprendan a reconocer las relaciones del propio cuerpo con los cuerpos ajenos, el espacio y los elementos (En este caso especifico, los elementos circenses)
- Que cada alumno pueda conectarse con sus propias posibilidades de movimiento y también con las propias limitaciones. Vivenciar la “satisfacción” de que algo les salga bien y la dificultad cuando no les salga.
.Cada taller constará de 3 unidades:
Unidad 1) 1- 4 clases de duración.
Conocer el lugar, los docentes y los compañeros: juegos de integración, trabajos con el nombre propio y de los otros.
Formulación grupal acerca de la pregunta “¿Qué es el circo?”.
Pequeñas muestras del docente de las diferentes técnicas circenses.
Registro del propio cuerpo y el espacio.
Reconocimiento de las diferentes partes del cuerpo (de lo general a lo particular)
Unidad 2) 2- 7 clases de duración.
Profundización en el aprendizaje de las técnicas circenses.
Unidad 3) Última clase
Evaluación: que cada niño tenga la posibilidad de verbalizar cual fue su experiencia en el taller en relación a su trabajo personal, al grupo y al docente.
Recursos Didácticos:
Malabares: Pelotas, Aros de hula hula, clavas, platos chinos, bandera, cintas, sogas.
Acrobacia piso: Colchonetas, paredes, pelotas esfero dinámica, bolsitas de arena.
Acrobacia aérea: Colchones, trapecios, telas, hamacas.